martes, 8 de febrero de 2011

EL REINO DE LA ORTOGRAFÍA

Narrador
Personajes que aparecen en la obra: Pepita; La Reina Gramática; Las Letras; La Profesora; El Acento; Coro de duendes.

ACTO PRIMERO:
Al  alzarse el telón hay en escena un encerado únicamente; ante él están la profesora y Pepita. Y en el encerado hay escrito: “LA BARQA LLENA DE JALLETAS, AGOS, Y AVAS IVA A LA DERRIVA, ILAS VAYENAS ARASTRAVAN LOS RRESTOS DE LOS VOTES DE SAL BAMENTO”
Como fondo hay otro telón que se correrá cuando se indique.

Profesora:        Esto no puede ser Pepita, no escribes ni una sola línea sin faltas de ortografía. Estoy muy descontenta contigo. No tengo más remedio que castigarte, dejándote aquí hasta que escribas este párrafo como es debido. Siento hacerlo, porque quiero que aprendas de una vez.

Narrador                     La profesora sale, Pepita que tiene la tiza y el trapo en la mano los tira al suelo muy enfadada, mientras habla.

Pepita:             Yo no escribo nada! ¡A mí qué me importa la ortografía! ¡Quiero irme a jugar con las demás niñas, no quiero escribir!

Narrador:      Da patadas en el suelo y se pone de espaldas al encerado. En ese momento salen arrastrándose bajo el telón del fondo unos extraños DUENDES. Miran a Pepita que asustada se esconde tras el encerado, asomando tan solo la cabeza.

Pepita:             ¡Dejadme, dejadme! ¡¡Socorro!!!!, Unos bichos muy raros me quieren matar!

Duende:           No somos bichos, ignorante. ¿No ves que estás hablando con los puntos y las comas?

Narrador:         Varios duendes a coro dicen:

Duende:           Somos guardianes de la ortografía, en su reino estamos, de noche y de día.
Y allí te llevaremos quieras o no. Vosotros traed el encerado que es el cuerpo del delito.

Narrador:         En ese momento se descorren las cortinas del fondo y aparece el interior de un extraño salón. A la derecha hay una mesa larga cubierta con un tapete; tras ella 5 sillas; encima unos gorros puntiagudos, que se pondrá el tribunal, y una campanilla. A la izquierda de la escena están la H, la C, la J, la G, la B, la K, la M, y la R.. En el centro de la escena hay un trono donde se sienta la Reina Gramática. Al ver entrar a pepita, las letras, gesticulando amenazadoras, se dirigen hacia ella. La Reina las detiene.

Reina:              Calmaos, letras, calmaos

Letra                Queremos que se haga justicia

Reina:              Justicia tendréis. Que se acerque la prisionera (Pepita asustada da un paso atrás) He dicho que te acerques son muchos los cargos que tenemos contra ti. Dejad ahí ese encerado…

Pepita:             Yo quiero ir a mi casa, ¿dónde me han traído?

Reina:              Estas en el Reino De la Ortografía

Pepita:             ¿Qué dice usted?

Reina:              Lo que oyes, yo soy la Reina Gramática, y ante las continuas quejas que contra ti formulaban  mis súbditos, que son las letras, no he tenido más remedio que traerte prisionera.

Pepita:             Ustedes están equivocados, ¡nada les he hecho!

Reina:              ¿Acaso no te llamas Pepita Pérez y vienes de la tierra? ¿Acaso no has escrito todo lo que hay en esa pizarra?

Pepita:             Si, sí, pero….

Reina:              No hay tiempo que perder! ¡Que comience la sesión!

Narrador:         Cinco Duendes se dirigen a la mesa, se ponen los gorros y antiparras que sacan del bolsillo, se sientan con cara muy seria y uno toca la campanilla)

Duende :          Que formule sus acusaciones la letra “C”, que es la primera ofendida en el escrito que tenemos delante!

Letra                Esta niña, con perdón de vuestra majestad, es una calamidad, se ha empeñado en confundirme con la Q, ¡esa inútil letra que no dice nada si no lleva la u al lado! ¡Esto es una gran ofensa para mí! Pido al tribunal que se le imponga el castigo que merece.

Narrador:         Los 5 del jurado acercan las cabezas y cuchichean como si estuvieran deliberando

Duende:           Hemos acordado que en castigo se le hagan cosquillas en la planta de los pies.

Pepita:             ¡¡¡No, no!!!

Reina:              Calla, acusada! Yo he de decir la última palabra. Que siga el juicio. Retírese la letra C.

Duende:           Que se acerque la letra G, que es la segunda ofendida en ese escrito

Letra:               Con la venia de su majestad…. Esta niña es uno de mis grandes enemigos. Se empeña en confundirme con la J, esa letra larguirucha que siempre lleva una bola en la cabeza…

Letra:               No tiene usted señora G, por qué meterse conmigo. Yo tampoco quiero se confundida con una letra que tiene un tipo tan poco distinguido. Con usted esta niña en vez de poner “ajos”, esta niña ha puesto “agos”.

Letra:               Y con usted ha puesto “jalletas”…

Reina:              Silencio, silencio!!! La dos tenéis vuestra razón En virtud de lo cual esta niña debe ser castigada por partida doble

Narrador         (El jurado vuelve a deliberar)

Duende:           El jurado acuerda que se meta a la prisionera de cabeza en el agua, cosa que se escribe con G; y se la tienda a secar cabeza abajo, cosa que se escribe con J.

Pepita:             ¡¡no, no!!

Letra:               ¡A callar, ahora me toca hablar a mí!. Soy la H, la letra mas distinguida y que menos trabaja en el Reino de la Ortografía. Solo sirvo de adorno, pero… ¡ay de aquel que se olvide de mí! Esta criatura ignorante escribe haba, sin H, y harina, Hortensia, helicóptero, y mil palabras más. Sin embargo me pone delante de árbol, de armario, de alcantarilla… ¡Yo en las alcantarillas! ¡Qué vergüenza! Suplico al jurado que esta niña pague sus ofensas a buen precio.

Narrador:         (El jurado delibera)

Duende:           Con permiso de vuestra majestad. Ponemos Pepita Pérez el castigo de untarla de miel, y dejarla dos horas a que la piquen las hormigas, cosa que se escribe con H.

Pepita:             ¡No, no!! ¡Por favor,  piedad!

Reina:              Tú no has tenido ninguna consideración de mis súbditos y no la vamos a tener ahora contigo. Distinguidas letras, como la sesión se está haciendo muy larga, propongo que la B, la R, la Y, la LL, y la V que también han sido ofendidas en este escrito den a esta niña cien azotes cada una…

Pepita:                         ¡Quiero ir a mi casa!

Reina:                          Donde irás es a un calabozo hasta mañana. Al amanecer empezaremos a aplicarte los castigos que hemos acordado. ¡Lleváosla al calabozo de la tinta negra!

Narrador:         Grandes aplausos de las letras que se cogen de la mano y  bailan al son de una música, mientras los Duendes se llevan a Pepita

ACTO SEGUNDO
La escena representa el interior de un calabozo todo negro, de muros irregulares, por los que grandes arañas tienden sus telas blancas. Hay un letrero que dice: “Si no sabes escribir, de aquí no has de salir”. Este calabozo se forma con las cortinas del principio, que podrán correrse cuando indica la acción . Al alzarse el telón dos duendes meten en el calabozo a Pepita, a quien le han puesto unas orejas de burro. Le siguen otros dos que traen el encerado, ya limpio, la tiza y el trapo.

Duende:           Aquí te quedarás Pepita, hasta mañana que recibas tu merecido. Por lo pronto ya te hemos puesto esas orejas de burro, que es el adorno que te mereces.
Aquí te dejamos este encerado, para que te diviertas escribiendo. ¡Hasta mañana, niña!
                       
Narrador:         Salen del calabozo, donde queda Pepita muy desconsolada

Pepita:                         Dios mío, ayúdame a salir  de aquí. Yo aprenderé a escribir, seré una niña aplicada, nunca más cometeré faltas de ortografía….

Narrador         Por una de las pareces entra un enanillo muy gracioso que es el ACENTO

Acento:            ¡Hola Pepita!

Pepita:             ¿Quién eres?

Acento:            Yo soy el acento, ¿no me conoces? Tú sabes poca ortografía, esa es la verdad, pero a mí siempre me ponías en el sitio debido y te estoy agradecido. La gente me desprecia y se olvida de colocarme donde me corresponde. Tú, por lo menos, me hacías algún caso…; por eso no quiero que llores más. Desearía salvarte.

Pepita:             Y ¿cómo?

Acento:            Sólo existe un medio que es bastante complicado….

Pepita:             Estoy dispuesta a intentar lo que sea para salir de aquí

Acento:            Verás consiste en que escribas correctamente cinco palabras difíciles. Si las escribes bien, estos muros se abrirán por sí solos y podrás marcharte a casa…

Pepita:             Dime qué palabras son

Acento:            Es que parecen muy difíciles para ti.

Pepita:             Ya sé que soy una calamidad, ¿y tú no podrías ayudarme?

Acento:            ¿Yo? ¡Qué va! Sólo sé que golpeando esta pared se oyen las palabras. Pero yo no entiendo nada de ortografía. Escucha con atención.

Narrador:         El acento se va a la pared, da tres golpes y se oye la voz clara y lenta que dice: “Azagaya”, “Batahola”, Gregüesco”, “Umbráculo”, “Merovingio”

Pepita:             Eso no sé escribirlo yo, es muy difícil.

Acento:            Pues no te puedo proponer más que una solución. Que te ayuden todos estos niños que están escuchando. Entre todos a ver qué sale. Notaremos que están bien porque las paredes se abrirán.

Narrador         El acento se sienta en el suelo y se queda mirándola

Pepita             La primera palabra es AZAGAYA ¿Alguien la sabe?

Narrador:       Aquí Pepita ha de escribir lo que le digan los espectadores. Si escribe mal la voz dice “¡noooo!” y Pepita ha de borrar hasta que la voz diga “¡Siiii!”. Luego la voz dice la segunda palabra)

Acento:            Ahora BATAHOLA, a ver quién es el listo que sabe cómo se escribe

Narrador:         Pepita hace lo que le indican. La voz dará su aprobación cuando esté bien y dice la tercera palabra

Acento:            ¡Ánimo niños que ya tenemos dos! Ahora GREGÜESCOS, ¿quién lo sabe escribir?
                       
Narrador         Luego la voz dice UMBRÁCULO

Acento:            “Umbráculo” palabra con acento. Ayudad a esta pobre prisionera. Corred que se acerca la hora del castigo

Narrador:         Luego la voz dice MEROVINGIO)

Acento:            Merovingio es la última palabra. Si ésta la escribe bien, Pepita será salvada muchachos. ¡Ánimo muchachos!

Narrador:       Todo sucede como las veces anteriores. Al quedar bien escrita la última palabra se corren las cortinas que forman el calabozo y aparece un jardín fantástico lleno de luz. El Duende quita el encerado. Pepita se dirige al público

Pepita:             Gracias a todos, muchas gracias, me habéis librado del castigo.

Acento:            ¡Ra, ra, rá! Pepita salvada está!          

Narrador:         Anima al público para que lo repitan. Entonces por el jardín entra la Reina Gramática seguida de todas las letras que queráis y de los Duendes que traen una corona de laurel. Todos, menos la Reina, se inclinan ante Pepita, que está asustada, y le hacen una reverencia

Reina:              No tengas miedo, Pepita. Ya no queremos hacerte ningún daño. Has ganado el perdón y la libertad

Pepita:             ¡Gracias Reina Gramática!. Le prometo que siempre escribiré con ortografía.

Reina:              Ya lo sé. Y estoy satisfecha de ti y de todos los niños que te han ayudado. Dadme la corona.

Narrador:       Los Duendes se la dan y ella la pone sobre la frente de Pepita

Reina               Tú, Pepita, mereces esta corona por el miedo que has pasado y por lo que sudaste discurriendo. Tengo una para cada niño de los que te ayudaron, si me tratan siempre con afecto y consideración, y para los que no saben ortografía guardo castigos enormes. Ya lo sabéis.
                        Como sé que todos tenéis simpatía por la Reina Gramática, en vuestro honor vamos a celebrar una fiesta.

Narrador         Se escucha dentro una música y las Letras y los Duendes interpretan una danza formando palabras

Acento:            Así termina, amigos míos,
                        esta enorme función
                        y que la aventura de Pepita
                        sirva a todos de lección.

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